¡Buenos días princesa!
¡He soñado toda la noche contigo!

domingo, 2 de enero de 2011

Somos un tornado de verano.

Y puede que todo sea más fácil si las palabras no las ponemos como protagonistas, si nos dejamos vencer por las fuerzas del pecho, si nos tomamos esto quizás con un poco más de calma y un éxtasis de confianza.
Nada quita que mañana nos lancemos las zarpas y nos cosamos a puñales con nuestra propia perdición, donde decimos que no somos nosotros los que controlan lo que ocurre con el resto del mundo, pero quizás, y recalco el quizás, mañana ya no tengas esa luz y la música que tienes ahora, y todo haya cambiado.

Procuremos que todo sea válido y mantengamos la esperanza, por mínima que sea, de sufrir esto juntos, porque ahora mismo, aquí, somos un tornado de verano, dispuestos a arrasar con el sofá.
Hoy te quiero, mañana seguramente más que hoy, pero por si acaso, he comprado sábanas nuevas y una playa, aunque sea invierno.