Por un par de minutos me he parado a recordarte. Apareciste de nuevo tan inesperadamente como cae la lluvia en New York.
Has vuelto para decirme cuánto me echabas de menos, cuánto hemos pasado juntos, y qué poco nos queda.
Tenías razón cuando decías que las conversaciones estúpidas tienen sentido cuando las hablas con alguien especial.
Ven a despertarme, con tu sonrisa de oreja a oreja. Déjame que te pida cinco minutos más, hazme cosquillas hasta que me muera de la risa. Ven y dime que me quieres, como solías hacer, y fíjate si me gustaba que me estremecía entre palabras y besos ya lejanos.
Me preguntaste: "¿Qué nos ha pasado?" yo te dije que no sabía qué responder. Has estado llenándome de halagos tanto tiempo, has estado hablándome tanto, escuchándome a todas horas, que ahora me he quedado sin argumentos.
A estas alturas he de decirte que yo también te he echado de menos.
-"Vamos a jugar a un juego. Yo te voy a querer hasta morir y tú te harás la dura. Serás mi suerte, mi estrella."
Con tus alas me despeinaste entera. Volaste tan alto, soñaste tanto, que en algún lugar me perdí.
Cogeremos el próximo tren, no compraremos billete, cometeremos locuras, entraremos en vagones desconocidos. Jugaremos a ser dos extraños tímidos que con una mirada son capaces de comerse el mundo. Te diré que te quiero al oído mientras intento escapar. Nos mirarán extrañados, ¿pero cuándo importó lo que dijese el resto?.
Dime que me quieres, una vez más, solo una más.
Has vuelto para decirme cuánto me echabas de menos, cuánto hemos pasado juntos, y qué poco nos queda.
Tenías razón cuando decías que las conversaciones estúpidas tienen sentido cuando las hablas con alguien especial.
Ven a despertarme, con tu sonrisa de oreja a oreja. Déjame que te pida cinco minutos más, hazme cosquillas hasta que me muera de la risa. Ven y dime que me quieres, como solías hacer, y fíjate si me gustaba que me estremecía entre palabras y besos ya lejanos.
Me preguntaste: "¿Qué nos ha pasado?" yo te dije que no sabía qué responder. Has estado llenándome de halagos tanto tiempo, has estado hablándome tanto, escuchándome a todas horas, que ahora me he quedado sin argumentos.
A estas alturas he de decirte que yo también te he echado de menos.
-"Vamos a jugar a un juego. Yo te voy a querer hasta morir y tú te harás la dura. Serás mi suerte, mi estrella."
Con tus alas me despeinaste entera. Volaste tan alto, soñaste tanto, que en algún lugar me perdí.
Cogeremos el próximo tren, no compraremos billete, cometeremos locuras, entraremos en vagones desconocidos. Jugaremos a ser dos extraños tímidos que con una mirada son capaces de comerse el mundo. Te diré que te quiero al oído mientras intento escapar. Nos mirarán extrañados, ¿pero cuándo importó lo que dijese el resto?.
Dime que me quieres, una vez más, solo una más.
