¡Buenos días princesa!
¡He soñado toda la noche contigo!

martes, 5 de abril de 2011

Ya no sé si realmente existes o es cosa de mi locura diaria.

Quizás esto se nos haya escapado de las manos. Quizás lo hayamos llevado a un extremo, del cual ya no hay salida. Quizás te esté echando tanto de menos que es ahora cuando empiezo a darme cuenta de que quererte nunca fue algo bueno, y de qué ésto nos está matando, o al menos a mí.
Que no hablar contigo me está volviendo loca, y no poder verte siempre hizo que debiera estar encerrada en un manicomio, en una habitación con cuatro paredes y una foto tuya en el techo.
Ahora empiezo a darme cuenta de en quienes nos hemos convertido, y cómo nos estamos dejando.
Me decían de pequeña: "No te enamores princesa, jamás lo hagas; entonces sí que sufrirás". Y qué razón tenían; pues ahora es cuando sufro más de lo que nunca me había dolido querer.
Empiezo a verme fea, estúpida y algo ignorante. Empiezo a sentarme en tu lado del sofá, a comer helado y chocolate mientras lloro por tu ausencia. Empiezo a echarte tanto de menos que vivo al final del túnel; con la diferencia de que mi luz está apagada y nadie me ilumina.
Ya no sé cuál es mi camino y si alguna vez lo hubo. Ya no sé si realmente existes o es cosa de mi locura diaria.

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