¡Buenos días princesa!
¡He soñado toda la noche contigo!

jueves, 24 de noviembre de 2011

Esto es como el tetris, buscando dos piezas que encajen en un sitio, el dilema de toda vida.

Lo he intentado. He llegado aquí con la intención de contarte todo lo que no soy capaz de decirte a la cara.
Quizás porque me da miedo el qué seas capaz de decirme, quizás porque no quiero una respuesta negativa que me haga daño. Ya sabes, ya me conoces, tengo una coraza enorme que me protege. Y quizás por eso pase por momentos de tenerlo todo claro a nadar en un mar de dudas.
No me gustan las conversaciones serias, y odio si me apagan el fútbol. He visto todas las películas de la Saga de Crepúsculo, bueno, hasta la última que han sacado. Quizás, y solo quizás las haya visto porque sigo siendo una niña viendo cuentos de hadas ante sus ojos que en realidad no existen. Pero de algo se tiene que vivir.
No me dan miedo las películas de terror, pero me asusta saber que estarás detrás de esa pantalla leyendo esto.
Creo que tengo un serio problema con mis emociones. No soy estable. Sí, maduré muy rápido y digo que estoy bien con una sonrisa fingida porque pienso que yo sola puedo, pero empiezo a echar en falta sentarme en el sofá a tener conversaciones serias durante un par de horas, a los domingos lluviosos en casa, encerrados viendo alguna película que me haga querer quererte más. A tus buenos días y a tus buenas noches. No te voy a mentir, me encanta discutir, y si por mí fuese, me pasaría día y noche haciéndolo. Porque encuentro atractiva la forma de pedirse perdón de después, llámame idiota, pero me gusta.
Doy un millón de consejos sobre cómo ser sinceros con los demás, y aquí me tienes, escribiendo esto en un lugar que poca gente llega a visitar. Juro que lo he intentado un millón y una vez, pero será que no soy capaz de hacerlo. Que tengo dudas porque lo pienso. Esto es como el tetris, buscando dos piezas que encajen en un sitio, el dilema de toda vida. Ven y dime que tú no has jugado al tetris y no has buscado esa pieza que encajaba. Que has encontrado varias pero la partida finalizaba, que has fallado, una y mil veces, que no eres tan distinto como yo. Ven y dime que no lo has intentado, miénteme. Vamos a discutir un rato sobre lo absurdo que puede llegar a ser esto. Vamos a sentaros y a hablarlo, con cara y tono serio. Vamos, joder. Si una humana y un vampiro se pueden querer, se puede.

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