¡Buenos días princesa!
¡He soñado toda la noche contigo!

jueves, 19 de agosto de 2010

Terminó.

Date cuenta de que esto no es ningún juego de niños pequeños.

¿No puedes ver la realidad? Todo salió mal.
Me estoy rompiendo en pedacitos pequeños de cristales, de esos que en cuanto más los pisas, más daño te haces. Y me estoy pisando una y otra vez a mí misma.

Te vi partir sin decir nada y la lluvia se llevó toda razón que pudiera haber.
En tus labios llevas las palabras que jamás pudiste pronunciar.
En ésta vida nada es casualidad, y quise pedir lo que no di.

Que difícil fingir que el pasado no existe, y sigues aquí junto a mí.
Tu calor sobre la almohada se esfumó y hoy me hace falta y los recuerdos no me dejan ver que nada volverá a ser como ayer.
El dolor me rompe, y llorar ya no me calma.
Puede que me ciegue la fe pero vuelvo a creer que esto no se acaba.
Sueño que te intento besar y me vuelvo a quemar; la vida se me escapa, y aunque en cada beso dueles más, no te quiero olvidar.
Poco a poco empiezo a comprender que no me queda tanto que perder.
Y miro el reloj y empiezo a pensar que el tiempo me atrapa. Y en un segundo finjo que me quiero escapar, y vuelvo a por más y al final ya no hay más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Secretos.